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1. Anticiparse al flujo del tráfico
Observar lo que sucede delante de nuestro vehículo en la carretera para anticiparse al flujo de tráfico tanto como sea posible.
Actuar en lugar de reaccionar - incrementar el ámbito de actuación con una distancia adecuada para aprovechar la inercia del vehículo.
2. Mantener una velocidad constante a bajas revoluciones
Conducir suavemente, utilizando la marcha más alta posible a bajas revoluciones.
3. Subir de marcha pronto
Subir de marcha a aproximadamente 2.000 rpm. Tener en cuenta la situación del tráfico, las necesidades de la seguridad y los aspectos específicos de los vehículos.
4. Comprobar la presión de los neumáticos con frecuencia, por lo menos una vez al mes y antes de conducir a gran velocidad
Los neumáticos deben mantenerse adecuadamente inflados ya que la presión baja es un riego para la seguridad y consume más combustible. Para saber la presión idónea, revise el manual de usuario del vehículo.
5. . Considerar que cualquier uso de energía cuesta combustible y dinero
Utilizar el aire acondicionado y el equipamiento eléctrico de manera inteligente y desconectar lo que no sea necesario. La corriente eléctrica se genera por un gasto extra de gasolina en un motor de combustión, por tanto, el equipamiento electrónico no funciona “gratis” – siempre cuesta energía y dinero.
Evitar pesos muertos y cargas aerodinámicas.
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